Erin apareció un día en una parcela con su madre. Su curiosidad de bebé, le hizo entrar en la casa. ¡¡¡¡No se podía volver a dejar en la calle!!!! Justo entró en casa de una voluntaria que es casa de acogida. Tras pasar la cuarentena, se le buscó un hogar donde ser feliz. Y el día 18 de enero de 2018 Víctor y Amanda se fijaron en ella. Desparasitada, testada (negativa), vacunada, se fue a su nueva casita. Ahora es la reina de la casa y esta supermimada. GRACIAS POR ADOPTAR y darle un hogar donde ser feliz.